Rama Judicial de Puerto Rico
Consulta a la Ciudadanía

 

La Comisión Futurista de los Tribunales identificó algunas tendencias mundiales y de Puerto Rico que afectarán al sistema judicial en los próximo 25 años. Las principales se dan en el contexto de la demografía, la economía global, lo social, lo ambiental y tecnológico. Se proyectan cambios demográficos significativos para los próximos 25 años.

  • La inmigración ha sido una constante en Puerto Rico desde hace décadas. Para 1990 se registró un aumento de 16.3% de la población no nacida en la Isla para un total de 320,721 personas.

  • En ese mismo año uno de caUn total de 500 personas - ciudadanos, ciudadanas, jueces, juezas, abogados, abogadas, procuradores, procuradoras, policías, trabajadores o trabajadoras sociales, personal de secretaría, alguaciles, alguacilas, acusados, acusadas, menores intervenidos e intervenidas y víctimas del crimen - tomaron parte en el ejercicio de participación ciudadana más abarcador sobre la rama judicial.

    La consulta, realizada a través de grupos focales, tuvo el propósito de identificar la percepción sobre los tribunales, la concepción de un sistema de justicia ideal y las expectativas de cambio.

    El ejercicio produjo el siguiente consenso:

    • Puerto Rico enfrenta un futuro de crisis general y el presente se percibe negativamente. No se visualiza futuro alguno que no sea una proyección agravada del presente.

    • Las dificultades económicas, los asuntos relacionados con la conducta social y un sentido de desamparo ciudadano son los problemas que presagian para los consultados un futuro cada vez más negativo.

    • Las fuerzas llamadas a encauzar la vida económica y social son la familia y el gobierno, pero la familia se encuentra afectada profundamente por todo tipo de personas y se percibe al gobierno como incapaz, carente de compromiso social y corrupto.

    • Los medios de comunicación son vitales a la buena marcha de los asuntos colectivos, pero alientan litigios y controversias, contribuyendo así a la discordia social y exacerbación de problemas en Puerto Rico.

    • Los tribunales son el bastión de la democracia y el único lugar a donde acudir en busca de remedio. Son la esperanza de que prevalezca un orden básico en el país y asumirán irremediablemente responsabilidades que antes eran de la familia y otras instituciones.

    • Los tribunales cuentan con tres fortalezas: la fe básica de los puertorriqueños en ellos, la honradez de los jueces y la independencia judicial.

    • Sus dificultades principales son la falta de recursos presupuestarios, la lentitud en los procesos judiciales y la erosión de la independencia judicial.

    • Hay una serie de impedimentos a la consecución de justicia a tiempo y para todos. Destacan la escasez de representación legal adecuada para los indigentes y para los menores.

    • Se perciben diferencias en el trato en función de la base socioeconómica.

    • El acceso a la justicia está limitado por falta de información básica para las partes y por la lentitud de los procesos judiciales.

    • La población carece de un entendimiento básico sobre el sistema de justicia.

    • Parte de la judicatura presenta estilos de arrogancia, prepotencia y actitudes grandiosas.

    • Hay un enfoque equivocado en el manejo de la criminalidad mediante el cual hay una criminalización exagerada de la conducta y una ausencia de oportunidades de rehabilitación.

    • Se necesita un sistema que permita evaluar el funcionamiento de la rama judicial.

    a 5 inmigrantes estaba desempleado y más del 53% estaba a niveles de ingresos de pobreza extrema.

  • El envejecimiento de la población y el movimiento de las zonas rurales, las zonas urbanas seguirán presentando retos hacia los tribunales.

  • Transformaciones en la familia, una brecha mayor entre pobres y ricos. La economía de la droga y el reclamo para que se armonice la protección del ambiente con el desarrollo económico son algunos de los factores que traerán alzas en las controversias y más presión sobre los tribunales.

  • La globalización de la tecnología informática como fuerza unificadora conllevará a una reestructuración de la economía que implicará grandes cambios en el derecho procesal.

Se contempla que todos los trámites administrativos y secretariales de un caso estén automatizados y que las personas puedan tramitar sus asuntos mediante medios electrónicos. El uso del papel, vehículo importante en los tribunales, disminuirá considerablemente.